|
Esperando
que los investigadores puedan presto disipar con noticias mas precisas
los enigmas de Choquequirao, tenemos que contentarnos de lo que se
conoce y de algunas hipótesis de soporte.
Tal como demuestra lo estudio de cerámica allí hallada, Choquequirao fue
habitado desde antes de los incas; fue ampliado y reestructurado bajo el
gobierno de los últimos incas del Cusco, posiblemente por Túpac Yupanqui
(1471- 1493) o Huayna Capac (1493 – 1527), para funciones que
desconocemos.
Seguramente por su cercanía y su interconexión con la red de caminos en
la Cordillera de Vilcabamba se volverá, pocos años más tardes, un pueblo
legado a la resistencia de los “incas de Vilcabamba”, llamados así por
establecer la nueva sed del estado inca en la región.
La historia de los “incas de Vilcabamba” empieza en 1536, con la fuga
desde Cusco de Manco Inca II y su intento de organizar la rebelión
contra los españoles para restaurar el antiguo poder inca.
La
rebelión duró 36 años, representando una seria amenaza para el
virreinato español lo cual buscó presionar continuamente, a través de
concesiones y amenazas, la rendición de los incas rebeldes.
Aquellos años los reinantes incas ( Manco Inca II, Sayri Túpac, Tito
Cusi Yupanqui, Tupac Amaru I ) establecieron en Vitcos la sed del
imperio y toda la región de Vilcabamba fue lugar de refugio para parte
de la elite cuzqueña y de sus suditos que apoyaron la resistencia.
Los españoles lograron finalmente, mediante una acción militar, derrocar
las resistencias del ultimo inca de Vilcabamba - Tupac Amaru I -, que
fue ejecutado en el Cusco (1572).
Con
la muerte de Tupac Amaru I, se acaban las esperanzas indígenas y los
emplazamientos en Vilcabamba fueron abandonados y presto cubiertos por
la vegetación.
Choquequirao fue redescubierto en 1710 y desde entonces se sucedieron
las visitas de aventureros y exploradores en busca de tesoros hasta
cuando Bingham, después de su expedición en situ efectuada en 1909 (dos
años antes del descubrimiento de MachuPicchu), declaró que no se trataba
de la última ciudad inca y que en el sitio no había ningún tesoro.
El monumento cayó en el olvido, acentuado por el subsiguiente clamoroso
descubrimiento de MachuPicchu, hasta en el 1968, cuando Choquequirao fue
incluido en el Registro Oficial de Monumentos Arqueológicos por las
autoridades peruanas. |